hay veces que no existe una luz..
o el mas minimo rastro de ella desaparece...
que se puede hacer entonces?
el color y la vida desaparecen...
las sombras nos rodean...
y nuestro corazon sombrio se va volviendo mas frio...
lleno de temores... tembloroso...
con un palpitar lento y seco...
el silencio maldito nunca fue mas inerte...
las animas iban tocando mi piel...
y yo.. ya nunca mas era yo.
(escrito hace como un par de años)
lunes, 23 de agosto de 2010
domingo, 22 de agosto de 2010
Somos
Somos las voces atrapadas en el silencio... enmudecidas, ahogadas bajo un mar de sangre y sentimientos de otro, un otro que no conocemos porque de cierta manera en nuestra vida ha dejado de existir. Solo sigue rondándonos su fantasma, haciéndonos titubear, tropezar algunas veces en el camino.
Somos las lágrimas que nunca cayeron, se disolvieron a la fuerza en nuestros ojos mientras se disolvía también nuestra voz en la garganta y mordíamos nuestros labios para no sollozar, para no ser débiles.
Somos los días que no fueron días, las nubes que no alcanzaron a ser lluvia porque el sol no las dejó. Somos un nudo que no se puede desatar, las frases que no se alcanzaron a escribir y solo se perdieron entre miles de pensamientos confusos.
Somos lo que no fuimos, quizás lo que no quisimos, pero somos nuestros errores que se convirtieron en piel, en carne, en vida y nos han hecho crecer y avanzar por un sendero que día a día tenemos que ir construyendo.
Somos las lágrimas que nunca cayeron, se disolvieron a la fuerza en nuestros ojos mientras se disolvía también nuestra voz en la garganta y mordíamos nuestros labios para no sollozar, para no ser débiles.
Somos los días que no fueron días, las nubes que no alcanzaron a ser lluvia porque el sol no las dejó. Somos un nudo que no se puede desatar, las frases que no se alcanzaron a escribir y solo se perdieron entre miles de pensamientos confusos.
Somos lo que no fuimos, quizás lo que no quisimos, pero somos nuestros errores que se convirtieron en piel, en carne, en vida y nos han hecho crecer y avanzar por un sendero que día a día tenemos que ir construyendo.
domingo, 8 de agosto de 2010
Tarde en la playa
Quizás sea el momento de golpear la cabeza contra el suelo… Simplemente dejarme caer de espaldas y permanecer aquí, Con los cabellos enterrados en la arena y el sol de invierno dándome de lleno en los ojos.
No quiero moverme… quiero oír el mar y dejar que el cielo me envuelva, Quiero llenarme con aquella brisa fría que me hace respirar con más calma.
Es una tarde casi perfecta, la gente camina a lo lejos observando el mar… en silencio, recordando sus años de juventud, o cuando de niños corrían jugando entre las olas… yo solo los miro sonriendo.
Podría ser una tarde casi perfecta. El sol va cayendo tras el muelle, las aves vuelan y el cielo poco a poco se torna más oscuro... si es que ahora estuvieras sentado aquí a mi lado, sin dudar ésta sería la tarde perfecta.
No quiero moverme… quiero oír el mar y dejar que el cielo me envuelva, Quiero llenarme con aquella brisa fría que me hace respirar con más calma.
Es una tarde casi perfecta, la gente camina a lo lejos observando el mar… en silencio, recordando sus años de juventud, o cuando de niños corrían jugando entre las olas… yo solo los miro sonriendo.
Podría ser una tarde casi perfecta. El sol va cayendo tras el muelle, las aves vuelan y el cielo poco a poco se torna más oscuro... si es que ahora estuvieras sentado aquí a mi lado, sin dudar ésta sería la tarde perfecta.
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